Los desordenes temporomandibulares (DTM) y los desordenes primarios de cefalea como la migraña, son condiciones de dolor muy prevalentes y superpuestas que imponen una carga considerable en la población. Estos dos trastornos tienen diferentes etiologías y fisiopatologías, pero ambos están mediados por el sistema trigeminal. Debido a la anatomía y fisiología interrelacionadas de las estructuras craneofaciales y cervicales, los vínculos moleculares compartidos y la retroalimentación mutua, existe un potencial inherente de exacerbación de la sintomatología, perpetuación y progression. Sin embargo, gracias a estos vinculos existe un buen potencial para desarrollar protocolos de manejo integrados y mutuamente beneficiosos. La evidencia actual respalda recomendaciones desarrolladas por un equipo multidisciplinario en un plan integrado para optimizar su manejo.
SECRETARÍA TÉCNICA